Qué es la resistencia

Uno de los principales objetivos de la mejora vegetal es obtener nuevas variedades que sean resistentes a las enfermedades. La resistencia a las enfermedades tiene un papel crucial en la producción de plantas hortícolas y en la gestión integrada de plagas.

Enfermedades de las plantas y resistencia

La capacidad de una plaga para causar enfermedades o daños a una planta depende de las condiciones ambientales de cultivo, las propiedades del propio organismo y la capacidad de la planta para defenderse. Incluso dentro de un mismo tipo de cultivo, las variedades pueden diferir en su capacidad para defenderse. Bajo diferentes condiciones climáticas y de cultivo, la interacción entre una misma planta y una misma plaga puede tener resultados distintos.

Los patógenos son conocidos por desarrollar y formar nuevos biotipos, también conocidos como patotipos, que son razas o cepas que pueden causar daños en plantas que no son afectadas por la forma original de la plaga.

Definición de los niveles de resistencia:

  1. Susceptibilidad: es la incapacidad de una variedad para reaccionar y limitar el crecimiento y/o desarrollo de una plaga específica.
  1. Resistencia: es la capacidad de una variedad para limitar el crecimiento y el desarrollo de un patógeno específico, o el daño que éste causa, cuando se compara con variedades susceptibles en condiciones medioambientales y presiones de patógenos similares.

Las variedades resistentes pueden presentar algunos síntomas de enfermedad o daños bajo una presión de patógenos intensa. Se definen dos niveles de resistencia:

  1. Resistencia alta (HR): variedades que en un alto grado limitan el crecimiento y el desarrollo de una plaga específica y el daño que ésta causa, bajo una presión normal de plaga, en comparación con las variedades susceptibles. Sin embargo, estas variedades pueden mostrar algunos síntomas o daños bajo una fuerte presión de plaga.
  1. Resistencia intermedia (IR): variedades que limitan el crecimiento y el desarrollo de una plaga específica y el daño que ésta causa, pero pueden mostrar un mayor rango de síntomas o daños en comparación con variedades de resistencia alta. Aun así, las variedades con resistencia intermedia mostrarán síntomas o daños menos graves que las variedades susceptibles cuando se cultivan en condiciones ambientales o de presión de plaga similares.

En caso de variedades que declaran el mismo nivel de resistencia contra una plaga específica, es posible que presenten resultados de resistencia diferentes a causa del distinto patrimonio genético de una variedad.

Cabe señalar que, si se declara que una variedad es resistente, dicha resistencia está limitada al biotipo, patotipo, raza o cepa específica de la plaga en cuestión.

Si no se especifican biotipos, patotipos, razas o cepas en la declaración de resistencia de una variedad, es porque no existe una clasificación aceptada de forma general para dicha plaga por biotipo, patotipo, raza o cepa. En este caso, la resistencia sólo se declara contra ciertos tipos no especificados de ese patógeno. Los nuevos biotipos, patotipos, razas o cepas que pudieran aparecer, no están cubiertos por la declaración de resistencia original.